Conoce las verdades incómodas que te cambiarán la vida

Mejora de hábitos

La mayoría de las personas tiene el hábito de pensar que, si las cosas no salen como quieren, entonces no son más que unas víctimas de las circunstancias o personas que no satisfacen su voluntad.

Responder a las situaciones de vida

Regularmente esto sucede porque no se den cuenta que es responsabilidad de cada persona el procurar que las cosas se den como las necesitan y que tienen que trabajar para lograrlo. Responsabilidad viene de la habilidad de responder a las situaciones de vida que se presentan, sea en el trabajo, los estudios, las relaciones con amigo, familia o en pareja. De este modo, se puede inferir que cada persona es responsable de lo que le sucede.

Muchas veces no se ven las señales de alerta que nuestro medio nos está dando, pero aquí te diremos algunas de estas verdades que normalmente incomodan:

Victimización.

Las personas no asumen su responsabilidad y tienden a echar la culpa a todos los demás para justificar su descontento o enojo. Van por la vida pensando que todo el mundo es mala gente que están confabulados exclusivamente para arruinarles la vida.

La permisividad.

Los demás hacen contigo lo que tú les permites. En donde si bien no eres responsable del enojo, de la manipulación, tristeza de los demás…sí puedes contribuir a que esto se dé. Algunas veces se permite esta manipulación porque sienta las bases para poder manipular en el futuro a los demás. ¿Por qué se permanece en una relación en la que no se siente a gusto la persona? Probablemente Porque tiene apego o porque guarda la expectativa de que la persona o las cosas van a cambiar

Falta de honestidad.

Algunas veces por creer que se tiene estabilidad o aceptación, amor, la persona no acepta que lleva un estilo de vida que no va acorde a ella. Se dejan llevar tanto por el miedo y por las emociones que el cuerpo va pasando la factura, y todo por no reconocer en lo que la persona está mal.

Verdad absoluta.

Las personas no tienen la capacidad, o no lo desean, para ver otros ángulos de la situación o del problema y creen que ya no hay más alternativas para solucionarlo.

Manipuladores.

Este tipo de personalidad tiende a querer a controlar a los demás, exige ver el celular de la pareja o, buscan que ya no frecuente a sus amistades y, si no se da esto, entonces la otra persona es la mala porque no acepta hacer esto que le pide, que es claramente una invasión a su intimidad.

Inconformidad.

Normalmente la persona expresa la idea de que no puede soportar sentirse…todo lo que se le quiera agregar. Tienen la idea de que tienen que comportarse de cierta manera o de lo contrario nadie lo va a aceptar ni querer. Piensa que no es como el resto y por eso la criticarán, rechazarán o no la querrán. Tiene poca autoestima hacia su persona o que no se puede confiar en la gente.

Desafiar las reglas.

Normalmente se ufanan de que son más inteligentes que los demás porque no siguen indicaciones, orden o reglas y de cualquier manera les va bien en la vida, hasta llegan a burlarse pensando que los demás son tontos por aceptar las reglas.

Sin alternativa alguna.

A veces se aferran tanto a los problemas que los hacen parte de su identidad. Como si a falta de esa etiqueta o problema no pudieran encontrarle un sentido. Piensan que todo es complicado o que obran en su contra y no encuentran una solución a lo que les sucede.

Soltar y dejar ir.

Con la palabra soltar, normalmente significamos: falta de compromiso, desamor, indiferencia o irresponsabilidad.

Relaciones insanas.

Al fin se enamora de alguien, pero resulta que la persona no es la adecuada esa que la ha estado buscando sea por malos hábitos, educación, violencia o cualquier otro factor que lo catalogue como alguien tóxico. Piensa ¿qué ventaja puedes estar teniendo de relacionarte con el mismo tipo de personas?

Finalmente, piensa que tienes opciones y libertad para decidir acerca de cómo sentirte o cómo has de responder ante las situaciones de la vida.

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